En esta era tecnológica hasta el romance ha cambiado, evolucionado dirán algunos, ya pocos poemas se escriben ni que decir de cartas o serenatas. Ahora hacen presencia al enamorar, los mensajes de texto, las llamadas, los videos, los email o la interacción en redes sociales. El teléfono inteligente llego para quedarse y convertirse en la herramienta por excelencia de  contactar con el amor, pero atentos con frecuencia hay que monitorear el celular.

La principal crítica al amor a través de la tecnología es que con frecuencia las personas se  dedican demasiado  a interactuar con los dispositivos inteligentes, dedicando poco tiempo a sus parejas. Esto hace que en ocasiones las relaciones se recientan y surjan inclusive celos y el deseo de espiar el celular para conocer con quien habla, que le escriben o donde estuvo.

Ser original es una virtud y un amigo lo demostró cuando utilizando aplicaciones y orientaciones desde la wed, como por ejemplo rastrearcelularonline.com, logro rastrear el celular con facilidad, en este caso el de su novia. Durante días estuvo planificando el momento ideal y luego de averiguar su ubicación llego donde ella se encontraba, se arrodillo, saco un pequeño estuche de su bolsillo con un anillo y con palabras muy dulces le pidió que se casara con él.

Indudablemente que fue un momento inolvidable pues la sorprendida novia no tenía idea de cómo la pudo ubicar, pero el sonriendo le comento que existen diferentes programas que permiten tener acceso a información que puede ser muy valiosa según la circunstancia. Aclaro que el dispositivo debe ser inteligente y que entre las aplicaciones más destacadas están la ubicación por GPS, GSM,  rastreo de número de teléfono y direcciones, descarga de mapas, para agilizar los procedimientos se debe estar conectado a internet.