El aumento de pecho Marbella es uno de los tratamientos quirúrgicos más frecuentes dado que para las mujeres tener senos grandes y firmes representa un símbolo de feminidad y belleza, no obstante, antes de optar por una cirugía de este tipo es conveniente tener en cuenta ciertos aspectos, pues es algo que no debe decidirse tan ligeramente.

Este procedimiento médico, también conocido como mamoplastia, es una intervención quirúrgica que mejora considerablemente el tamaño y la forma de las mamas, resultando una adecuada alternativa para corregir diferencias de tamaño, pechos caídos, lesiones como consecuencia del cáncer mamario, entre otras imperfecciones.

Por lo general, existen diversos métodos para realizarla y ciertos tipos de implantes (gel de silicona y suero fisiológico), pero es el cirujano quien elegirá el más adecuado y el que mejor se adapte a las necesidades de la paciente, y así como también, tendrá en cuenta su anatomía y estructura de la piel para que su recuperación post-operatoria sea un éxito.aumento de pecho marbella

¿Cuál es la ubicación del implante? ¿me dejará cicatrices?

Estas dudas son unas de las principales preocupaciones de las mujeres que deciden realizar una mamoplastia, y más aún, si anteriormente nunca se han sometido a procedimientos quirúrgicos, pero no hay porqué perder la calma, normalmente, no es una implantación invasiva, las incisiones se realizan en tres áreas claves: en la axila, en el surco mamario o por medio de la areola.

Dependiendo del tipo de incisión es posible que quede una cicatriz, pero la mayoría de los casos es poco visible, no obstante, es preciso saber que la calidad y experiencia que tenga el cirujano sobre las prótesis y su implantación influye sobre las marcas que quedarán en la piel.

¿Las prótesis son para toda la vida o deben ser reemplazadas cada cierto tiempo?

Independientemente del tipo de prótesis, bien sea de gel de silicona o suero fisiológico, tienen una duración limitada que varía en función de cada paciente, por lo que cada cierto tiempo es necesario su reemplazo.

Además, cuando una paciente es sometida a una mamoplastia no está exenta de riesgos y complicaciones, las cuales son el principal motivo de la disminución de la calidad y apariencia de las prótesis.

Muchos especialistas recomiendan a las mujeres cambiar sus implantes mamarios al menos cada 10 años y llevar una vida saludable, libre de cigarrillo o tabaco, buena alimentación, ejercicio físico y revisión periódica de los senos una vez al año

Todas las intervenciones quirúrgicas implican riesgos, pero si se está en manos de un buen profesional no hay por qué tener miedo, seguro ayudará a decidir correctamente si es conveniente o no optar por una mamoplastia.