¿Cómo debe ser un buen sistema de control de horas trabajadas?

Para toda empresa, es indispensable tener un sistema de control de horas trabajadas. Y sea manual o automatizado, debe ser eficiente, de lo contrario se producirán errores que afectarán el funcionamiento de esta, la relación con los empleados y la calidad de las tareas ejecutadas.

De modo que la organización de la jornada de trabajo, es un factor primordial que no puede plantearse sin el correcto control y seguimiento. Es por eso, que al establecer un método para ello, debe preverse que el mismo posea los siguientes atributos:

  • Eficiente: la productividad es un concepto que no puede desligarse del desarrollo de las actividades laborales. Por tanto, los sistemas de control de horas trabajadas deben poder ejecutarse de tal modo, que no retrasen las actividades ni sumen cargas innecesarias.

Asimismo, la eficiencia se determinará en la medida en que este sea capaz de lograr los objetivos de la empresa. Es decir, tiene que ser eficaz en la contabilización de horas trabajas, jornadas extra y el control del absentismo laboral.

  • Legal: la jornada de trabajo es un aspecto primordial en las leyes laborales, históricamente, ha sido uno de los conceptos que mayores luchas sociales ha inspirado. En consecuencia, el registro del horario no puede plantearse en términos que vulneren las normas vigentes o favorezca la posibilidad de fraude.
  • Sencillo: la simplicidad de los sistemas es un requisito esencial, que debe verificarse no solo en la posibilidad de ponerlo en práctica sin mayores complicaciones, sino también en que tanto su implementación como su mantenimiento no requiera un gasto excesivo de los recursos.   

Ahora bien ¿tiene su empresa un sistema de registro de horas trabajadas con estas características? Si no es así, es momento de plantarse la búsqueda de alternativas que sí cumplan con estos requisitos mínimos. Solo así, podrá superar los problemas derivados del control de la jornada laboral.