Ya de por sí la profesión de los médicos es admirable, puesto que inciden directamente en la salud y bienestar del resto de las personas. Todas las especialidades resultan muy bien apreciadas, desde un cardiólogo hasta un cirujano plástico, porque con sus experticias podemos mitigar nuestros males y tener mejor calidad de vida, además de poder prolongar la misma.

La especialidad que resaltaremos en este momento es la de cirugía plástica. A veces quienes la ejercen son catalogados como galenos mercantilistas que van en contra de la naturaleza, transformando cuerpos cual si fueran dioses, y todo ello a cambio de dinero, lo que visto así pareciera algo tan banal y para responder únicamente a caprichos de otros seres vanidosos.cirujano plástico

No obstante, generalizar de esa manera dicha especialidad es bastante injusto, cada avance que se logra en el campo de la medicina responde a una necesidad, a un clamor de la humanidad, a ese deseo de permanecer en este plano terrenal la mayor cantidad de tiempo posible, siempre y cuando tal estadía sea satisfactoria.

Para muchos es un tormento, que incluso ha llevado a múltiples suicidios, tener una deformidad física en cualquier parte de su cuerpo, puede que sea congénita u ocasionada por algún accidente, lo que hace que quienes lo padecen sientan vergüenza y se muestren inseguros o adopten otro tipo de actitudes negativas para ellos mismos o en contra de otros individuos.

Otros casos sí pueden ser los que no están conformes con su apariencia aunque no sea catalogado precisamente como un defecto, pero que igual afecta negativamente la apreciación de sí mismos y con ello se empobrece también la autoestima.

Por lo tanto, por qué no acudir a los profesionales de la medicina que se encargan de remediar todos esos aspectos físicos para bien, si somos capaces de llevar a un coche a un taller para repararlo después de un accidente, o pedir la confección de un traje a un buen sastre, cómo no aspirar a una apariencia mejor con un cirujano plástico.

Estos médicos combinan la salud con el arte, obteniendo resultados verdaderamente admirables, gracias a lo cual les confieren a sus pacientes una sensación de felicidad por deshacerse de esa apariencia que martirizaban sus existencias.